20.2.07

"OUT OF MY MIND" - DURAN DURAN


DISCO: Medazzaland (octubre, 1997)

COMPOSICIÓN: Warren Cuccurullo, Simon LeBon, Nick Rhodes



Uno escucha "Out my mind" mientras va caminando y experimentará una sensación de gravedad, distancia y solemnidad que nos hará mirar con cierto horror británico hacia todo lo que tengamos a la vista que sea excesivamente tropical o chabacano. Cada paso será trascendental, como en cámara lenta. Esto es muy fino, muy elegante, muy serio, muy escéptico y digno, con la procesión por dentro. Pienso que uno de los grandes secretos de "Out of my mind" son los pequeños y radiantes detalles de percusión, me refiero a los platillos, panderetas y esas cosas que no conozco muy bien. La estética del videoclip es victoriana-gótica-sadomasoquista-Ricardo Alcaide-Nelson Garrido.

Tengo mi momento Kodak con esta canción. Pertenece a la banda sonora de El Santo, una película realmente terrible con Val Kilmer de 1997, que fui a ver una tarde domingo en el Cine Lido con Jeanette, una amiga que entonces estaba despechada y por la que luego me despeché yo durante cerca de dos años. Termina la película, comienzan los créditos, Jeanette y yo nos dirigimos hacia la salida acompañados por la muchedumbre y comienza a sonar "Out of my mind". No fuiste mía, pero escuché "Out of my mind" al lado tuyo (ja). Recuerdo que en el estacionamiento hablamos de que la película no era muy buena (en realidad era pésima), pero bueno, lo importante era que ella se distrajera un rato, y tal, e hizo un comentario muy jeanettiano tipo: "Bueno, pero él (Val Kilmer) es lindo".

1 comment:

María Virginia said...

Fue un flechazo. Cuando vi el video de Out of My Mind sentí que había caído de nuevo en un profundo sueño, de esos en donde los pasillos guardan a perfectos desconocidos, allí en donde todo se vale. Omnipresente a veces. Puedes estar y no estar pero lo sientes. Todo es confuso. No es malo pero es oscuro.

Durante los 90's vimos muchas sombras alrededor de ojos desintegrados, intensidad gótica en la búsqueda de un no sé qué. Recuerdo más de una cosa interesante.

Dejando al lado el nihilismo de unos y las coreografías de otros, siento que el pop rock (o más o menos eso, sin ánimos de atar) vivió un buen momento: "Me siento mal, déjame en paz. Griiitooooo. Bien. Mírame pero no toques. Corro y corro huyendo de qué, de quién".

Si me preguntan por algún ejemplo, esta es una de las piezas que agarraría a la primera. Tiene lo que Barrel Of a Gun: ambas me sumerjen en los caprichosos laberintos de una rebeldía que mira hacia delante. Es surreal. Futurista. Oscuro. Nunca esperanzador, pero con la certeza de que algo viene porque lo has soñado.